5 hábitos sanos para creativos en oficina

5_PORTADA

Reincorporarse al trabajo luego de las vacaciones puede traer dos cosas: la bajada motivacional más profunda de la historia, o un escenario limpio y lindo para querer hacer las cosas bien. Esperado que todos hayamos recibido el 2016 con la segunda en mente, me propuse escribir estos mini-rituales para llevar a cabo en la oficina.

Llevar una agenda está ligado con la parte más controladora de mi personalidad. Aunque este punto tiene que ver mucho con el área en que te desempeñas, tener una libreta para establecer un récord de las cosas que haces por día está comprobado a aumentar tu productividad. En lo personal, me motiva tener mucho espacio para escribir y elegir un modelo que me permita colocar a fecha (para así no sentirme tan mal si me salto un día y quede el vacío forever).

Otra opción más económica, eco-friendly o simplemente práctica es utilizar un app de post its digitales para el desktop de tu computadora (como el Sticky Notes de Windows). Personalmente no lo recomiendo, porque al final de la primera semana ya no podía reconocer mi fondo de pantalla…

Para tomar más agua he intentado de todo, incluyendo bajar un app con una alarma (con sonido similar a una llave abierta de agua) para que me recordase tomarla. Funcionó hasta que mi jefe se preguntaba si había alguna gotera, porque tenía semanas escuchando eso. En fin, Lo que finalmente me salvó fue utilizar un contenedor de agua transparente para poder vigilar la cantidad de agua que tomaba. Si llegaba a la hora del almuerzo con el agua a tope, era game over.

7 (1)

Una de las cosas que daba por hecha cuando me quedaba a la hora del almuerzo del trabajo: mi comida. Producto de ingerir cualquier cosa de la calle, terminé enfermándome y limitando las opciones de comida por un buen rato. Ahora, si decido quedarme llevaré mi comida hecha en casa y quizá así pueda aprender una que otra receta.

Soy de esa gente que se escuda en los estudios científicos para sentirme mejor acerca de tomarme cerca de seis (se lee seis) tazas de café al día. Lo cierto es que no las necesito, y ya he estado tres meses sobreviviendo con té de frutos rojos. He aprendido a disfrutar el ritual del té igual que el cafecito mañanero, así que agradezco este cambio necesario.

6

Hace poco, también era esa gente super picky con la música que escuchan los demás en la oficina. Si bien no se habían visto casos de vallenato a full volumen, por respeto a nuestros puestos de trabajo, en muchas ocasiones me provocaba zamparme los audífonos. Hasta que descubrimos que podíamos hacer playlist colectivas en Deezer. Cada quien colocaba lo suyo y se apretaba el botón de shuffle. Nadie podía cambiarlo, y de pensar que escuchar tanta música nueva me ayudaba a pensar diferente e inspirarme en otras cosas.

8

Si es cierto que a veces hay días de días, en donde realmente no hay chispa. La idea es hacer pequeños cambios para hacer de un horario, otra forma de inspirarte.

Por los momentos, me ha funcionado.

Leave a Reply