Mar y amar: St. Lucía Visual

En agosto del 2013, Susanna Bozzetto y César Delgado, venezolanos, tomaron la decisión de irse a República Dominicana. En ese entonces, el dólar estaba en 80 bolívares (¡¡¡80!!!) y la diáspora en pleno apogeo. “Queríamos buscar un lugar donde pudiésemos desarrollarnos profesionalmente sin tener miedo de salir a la calle, tú sabes, donde hubiese comida, donde trabajando pudiéramos pagarnos una vida tranquila. Lo normal, lo que no hay en Venezuela, pero que todo venezolano desea. Sin mucho dinero ahorrado, y teniendo amigos aquí a quienes les iba bien, decidimos aventurarnos a comprar el pasaje. La idea era buscar trabajo y ya, no había plan B.”  Ambos son comunicadores sociales; Susanna estudió un tiempo filosofía en España y dio clases de literatura en la UCAB, mientras César siempre estuvo dedicado al audiovisual. Se conocían desde hace años, volvieron a coincidir y por cosas de la vida -o el amor- terminaron haciendo juntos un videoclip para la banda Rojo Satura y luego emigrando a las Antillas.

CesarYyo

(Paréntesis necesario: para el resto de los lectores latinoamericanos, en Venezuela 1 dólar -a la fecha en que escribo- cuesta 865 bolívares, es decir que un salario mínimo mensual equivale a un aproximado de 8 dólares. Cosas del comunismo.)

Una vez en Dominicana, con trabajos de oficina y sueldos bajos, se dieron cuenta que era “matando tigres” como realmente podrían vivir bien; y se lanzaron a la aventura (otra vez) de iniciar su propia empresa de manera oficial: St. Lucía Visual, una agencia que ofrece servicios de foto, video, animación 2D y diseño gráfico. En poco tiempo han logrado crearse un puesto dentro del medio dominicano, realizando desde promos para ferreterías y restaurantes, hasta fashion films y spots de exposiciones en galerías de arte. De su experiencia en la isla, Susanna cuenta:  “Los dominicanos son una fiesta, hay un poco de desorden en general, pero nos reciben bien. Uno llega a sentirse como en casa porque la verdad es que nos parecemos mucho, aunque ellos son más amables sin duda. Aun así, a la hora de trabajar son distintos, o ellos van despacio o nosotros vamos demasiado acelerados, uno trae otro ritmo de Venezuela, aquí todo es ‘al paso’, como ellos dicen.”

Fotograma de Maylé Vasquez SS16

Fotograma de Maylé Vasquez SS16

Con esa mezcla de ritmos realizaron, entre otras cosas, un fashion film para I came to break hearts, colección de sillas de Jorge Brown Cott (diseñador de interiores); pieza rara e interesante, que bien podría ser el sueño de alguien en el Black Lodge de Twin Peaks. Los dos están de acuerdo en que lo que más aman de su trabajo es ser sus propios jefes y lo que ello implica: no tener horarios ni uniforme, trabajar en pijama desde casa, poder ir un martes a la playa o dormir un lunes hasta tarde, pero sobre todo la libertad creativa; hacer lo que te gusta bajos tus propias condiciones. “Es un desorden que termina siendo divertido. Este último mes no hubo días libres, nos sumergimos en trabajo y quedamos exhaustos, pero valió la pena por completo. Aunque los cálculos al final del mes nos dicen que trabajamos más horas que en una oficina, esas horas lo valen.”

fotograma de I came to break hearts

fotograma de I came to break hearts

Pueden saber más de St Lucía en:

Instagram StLuciaVisual

Web www.stluciavisual.com

Mail stluciavisual@gmail.com

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