Zona de Contacto: Juli Acevedo

3. Cymatics - Icosaedro

Pareciera paradójico que, considerando mi personalidad, nunca hubiese entrevistado a una chica antes. Siempre rodeada de hombres espectaculares, de criaturas sensibles y personajes increíbles, nunca se me había presentado la posibilidad de entrevistar a una chica, hasta que uno de estos personajes me recomendó que conociera a Juliana. En una pequeña tetería, y confesándole la novedad de mi experiencia, ella me explica que tiene todo el sentido del mundo, pues ella misma siempre está rodeada de chicos y se considera a sí misma “un tío más”: “En mi adolescencia siempre me rodeé más de chicas, en un punto hubo una ruptura con mis figuras femeninas, y por cuestiones de la vida me acerqué más a los hombres formando relaciones que siempre han sido más tranquilas, que me retan más, me dan otra perspectiva, otra manera de pensar y actuar con la que siempre me he sentido más identificada. Te cansas un poco del gallinero femenino, del chisme y del ruido”.

Juliana nació en Medellín, una ciudad muy céntrica, bastante cercana a Bogotá, ubicada en un valle que le está quedando un poco pequeño por el crecimiento de la población. Incursionó en los estudios de diseño gráfico buscando estudiar animación 3D, un área prácticamente inexistente en la época, y la manera de aproximarse era a través del diseño gráfico, pero notaba que sus inclinaciones eran más hacia las Bellas Artes, por lo que el diseño le resultaba un poco más publicitario. Esta frustración, aunada a la necesidad de salir de su ciudad, la impulsaron a mudarse a España, esto ya hace siete años. Aplicó para estudiar   Ilustración en la Escola Superior de Disseny i Art Llotja, donde formalizó sus estudios, intentando siempre acercarse a la animación. A través de sus estudios se interesó en el trabajo de maquetación, story-board y generación de personajes, conociendo la posibilidad de estudiar Escenografía en un nivel de licenciatura que es lo que actualmente desarrolla a nivel personal. “Tiene una base teatral que no me imaginaba que me apasionaría tanto. Siempre me había visto haciendo cine, pero el teatro entró por accidente a mi vida y le dio tres vueltas a todo lo que me pasaba. En ese momento estaba buscando respuestas a muchas preguntas sobre el arte, y el teatro me abrió un montón de posibilidades, como el trabajar a partir de cuerpos vivos, sin que el fin último sea una pantalla. Es algo que está presente aquí y ahora, el cuerpo en sí. Era la respuesta a lo que estaba buscando, es un contacto más cercano y más vivo con el arte. Soy bastante selectiva a la hora de ir al teatro, pues sueles encontrarte con planteamientos teatrales que intentan competir con el cine y fallan, o con un teatro más antiguo, más arraigado en otras épocas y que trae muchas jerarquías en el equipo de trabajo. No me gusta mucho ese sistema e intento buscar otras perspectivas, como la danza contemporánea o el teatro que se aleje del drama psicológico. No niego la palabra, pero creo que se debe pensar como se piensa la música. En el teatro y en el cine es un constante bla bla bla, que sólo crea más drama, creo que hay que saber utilizar los silencios”.

Yo en RGB

A partir de su experiencia con el teatro, Juliana se ha especializado en la escenografía, partiendo siempre de sus proyectos personales, llegando a la conclusión de que la dirección puede ser la finalidad absoluta de su formación. Actualmente trabaja esta línea a través de la escenografía, en búsqueda de la raíz de sus intereses, mezclando el teatro con activismo social a través de la instalación, investigando la relación del público con el espacio y su distribución, haciendo siempre énfasis en el aspecto social. Cuando la interpelo sobre el carácter político del arte, me responde reflexivamente que “es importante que el arte no se vuelva demasiado serio y utilitario, porque para mí el arte desdibuja los límites de la realidad”. Uno de sus aprendizajes más importantes en esta etapa de auto reconocimiento ha sido que “en el teatro tienes que aprender a renunciar a tus ideas”, siendo testigo de la superposición de ideas tan vertiginosa que sucede en los colectivos creativos, frente a lo cual no renuncia a su proceso creativo. “He estado preocupada más por estar presente sin la presión de hacer, hacer y hacer, que es una postura típica de la cultura capitalista, que te obliga a crear un producto y venderlo; ahora estoy muy activa leyendo psicoanálisis, escribiendo, y analizando lo que necesito y lo que puedo desechar”.

Cuando le pido que escoja tres instrumentos fundamentales para su creación, me responde “un portátil, soy fan de la tecnología, la invito a mi vida; una bicicleta y una cámara digital. Soy muy manual, antes me gustaba mucho la herramienta analógica, pero últimamente estoy contradiciéndome y disfrutando de lo digital, la imagen, la tecla, la deformación de los objetos a través de su paso por una herramienta digital. Me encanta la fotografía cuando queda fea, pixelada, como mal hecha”.

Una de las conclusiones a las que ha llegado en su proceso personal ha sido la multipotencialidad de la que sufre. “Me gustan todas las herramientas. Ahora lo aprecio mucho, el poder coger una cámara y disfrutarla de la misma manera en la que puedo coger una piedra y disfrutarla también”. Es por ello que no me sorprende que el trabajo que decide mostrarnos sea tan plástico, tan tridimensional y tan perceptible al ojo natural. Su devenir plástico se encuentra intersectado por todas sus capacidades, que antes de limitarle le permiten fusionarse con todos los escenarios creativos que necesiten una resolución inmediata al “cómo”.

4. Phi - Octaedro

Haciendo eco a mi pesquisa, le pregunto cómo ha cambiado su perspectiva personal y profesional desde que cruzó el atlántico, frente a tantos elementos que cargaba en su mochila. Su respuesta es implacable: “creo que no fueron esos elementos los que me cambiaron a mí sino que yo, una vez cambiada, provoqué esas situaciones. Lo que me hizo cruzar el charco fue una gran curiosidad por mí, por la vida, por todo. Una gran curiosidad por querer experimentar otras cosas”.

Juliana es una promesa del colectivo creativo latinoamericano en Barcelona. Yo, que ustedes, no le pierdo la pista.

Contacto: juliana.acevedob@gmail.com

 

 

 

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